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Las opciones son instrumentos financieros complejos. El trading de estos instrumentos está asociado a un riesgo elevado de perder dinero rápidamente. Las opciones son instrumentos financieros complejos. El trading de estos instrumentos está asociado a un riesgo elevado de perder dinero rápidamente.

Mercados hoy: tensión en Oriente Medio sacude bolsas y materias primas

Datos macro, índices y acciones que moverán la sesión

 

Written by

Sergio Ávila

Sergio Ávila

Analista Senior de IG

Fecha de publicación

APERTURA DE MERCADOS — JUEVES

LO QUE MUEVE HOY LOS MERCADOS

Las bolsas europeas abren en rojo, devolviendo parte del rebote de ayer mientras el petróleo y el dólar retoman la iniciativa. El conflicto entre EEUU e Israel e Irán encadena ya seis jornadas de tensión. Las negociaciones existen solo en forma de rumores cruzados, y eso es insuficiente para que el mercado relaje la guardia. En Europa, el foco está en el arancel global del 15% de Trump y en tres referencias clave: ventas minoristas de la eurozona, producción industrial francesa y resultados de Merck, Deutsche Post y Snam.

MACRO DEL DÍA

Ventas minoristas de la Eurozona — enero (11:00h)

El consumo europeo pasa hoy su primer examen del año. El consenso espera una recuperación del +0,2% mensual después del -0,5% de diciembre, pero el punto de partida es complicado: la confianza del consumidor europeo lleva meses por debajo de su media histórica y la concesión de crédito sigue siendo cauta.

Una sorpresa positiva daría aire a los sectores cíclicos —retail, automóvil, distribución— y restaría urgencia a nuevos recortes del BCE. Una decepción, en cambio, refuerza el argumento para acelerar la bajada de tipos, pero arrastra consigo la duda sobre si el ciclo europeo tiene gasolina real. Lo que importa no es un dato aislado: si se encadena una segunda lectura negativa, el mercado de renta variable europea tendrá que revisar la narrativa de recuperación que ha sostenido las valoraciones.

Mi análisis: Un dato por debajo del consenso presiona a las cíclicas y beneficia a las defensivas en el corto plazo. El rebote técnico europeo es frágil y necesita argumentos macroeconómicos para consolidarse. Sin ellos, la caída vuelve.

Subsidios de desempleo en EEUU (14:30h)

La semana del 21 de febrero registró 212.000 peticiones iniciales, algo más que la semana anterior pero por debajo de las 215.000 que esperaba el mercado. Esta semana el consenso repite: 215.000. El mercado laboral americano lleva meses en un equilibrio raro: casi nadie despide, pero tampoco se contrata con fuerza. Los despidos en la administración federal siguen bajo el microscopio de los inversores.

Si las peticiones superan las 220.000, el mercado lo interpretará como señal de enfriamiento y los bonos subirán, lo que daría soporte a tecnológicas y valores de crecimiento. Si caen por debajo de 210.000, el mensaje es mercado laboral tenso, Fed sin margen de maniobra y presión sobre las valoraciones más exigentes.

Mi análisis: En el entorno actual, una cifra de desempleo más alta tiene un efecto paradójico positivo en bolsa. El mercado lleva semanas buscando una excusa para que la Fed se mueva. Un dato de empleo débil es esa excusa.

Productividad y costes laborales del 4T en EEUU (14:30h)

Este es el dato más relevante de los tres hoy. En el tercer trimestre de 2025, la productividad no agrícola creció al 4,9% anualizado y los costes laborales unitarios cayeron un 1,9%. La previsión para el cuarto trimestre apunta a un giro brusco: productividad al +1,7% y costes laborales al +2,2%.

Cuando los costes por hora trabajada suben sin que la producción los acompañe, el resultado es doble: los márgenes empresariales se comprimen y la inflación en servicios gana presión, exactamente lo que mantiene a la Fed en alerta máxima. Si el dato confirma ese deterioro, los bonos caen, el dólar sube y las bolsas reciben presión, con el Nasdaq en el epicentro. Si la productividad sorprende al alza y los costes se moderan, el escenario cambia de golpe y el argumento para recortar tipos vuelve a la mesa.

Mi análisis: Un repunte de costes laborales por encima del +2,5% sería la peor noticia posible para la renta variable americana hoy. Es el mayor catalizador bajista de la jornada, por encima de cualquier titular geopolítico.

PRINCIPALES ÍNDICES

S&P 500 — Wall Street como termómetro geopolítico puro

El índice ha borrado toda la ganancia acumulada en 2026 y se acerca a mínimos de dos meses. El detonante no tiene misterio: el cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán y las interrupciones de producción en Oriente Medio han disparado el crudo y el gas, y el mercado ha traducido eso en un problema de inflación persistente. Las expectativas de recorte de tipos de la Fed se han desplazado de julio a septiembre.

El rebote del miércoles fue real, pero apoyado en dos factores frágiles: datos de empleo privado mejores de lo esperado y una pausa en el alza del petróleo tras informaciones sobre contactos diplomáticos indirectos.

Mi análisis: Con el Brent entre 75 y 80 dólares, la caída actual puede ser una oportunidad de compra a medio plazo. Si el crudo escala hacia los 100 dólares, Wells Fargo contempla un retroceso hacia los 6.000 puntos, un 13% adicional desde los niveles actuales. Mientras no haya claridad sobre el conflicto, energía y defensa son los únicos sectores que aguantan. Tecnología y consumo siguen expuestos.

DAX 40 — Alemania paga la factura energética más cara de Europa

El DAX llegó a caer casi un 4% en una sola sesión, tocando niveles no vistos desde principios de diciembre de 2025. Lufthansa y TUI se hundieron más de un 5% por el encarecimiento del combustible y los cierres de rutas hacia Oriente Medio. El rebote posterior del 1,8% fue de alivio, no de convicción.

Mi análisis: El DAX tiene una vulnerabilidad estructural que este episodio ha vuelto a exponer. Alemania es la economía más dependiente de Europa del coste energético industrial: cuando el gas sube, los márgenes de su sector manufacturero se deterioran antes que en cualquier otro índice del continente. Un PMI ligeramente positivo con energía estable puede desatar una recuperación rápida; un dato flojo con el gas disparado provoca ventas que los algoritmos amplifican. El rebote actual es táctico: sin resolución del conflicto, el riesgo de nuevas oleadas de ventas es elevado.

Nikkei 225 — La bolsa más castigada del mundo desarrollado esta semana

El Nikkei acumula una caída cercana al 8% semanal, camino de su peor registro desde marzo de 2020. La razón es estructural: Japón importa prácticamente todo su petróleo y gas, y una parte significativa de ese suministro pasa por el Estrecho de Ormuz. El país es uno de los más vulnerables del G7 ante cualquier interrupción del suministro energético.

El miércoles, mientras Europa y Wall Street rebotaban, el Nikkei cedía un 3,6% adicional, moviéndose en sentido contrario al resto de las bolsas occidentales.

Mi análisis: El Nikkei está descontando el peor escenario energético posible con más intensidad que cualquier otro índice del G7. Si el conflicto se estabiliza y el petróleo cede, el rebote en Tokio puede ser violento al alza precisamente porque la caída ha sido desproporcionada. Si el cierre del Estrecho se prolonga semanas, el daño estructural para la economía japonesa es real y la bolsa no ha terminado de reflejarlo.

ACCIONES ESPAÑOLAS PROTAGONISTAS

Indra — Berenberg sube el precio objetivo y apunta a Defensa como motor

Berenberg ha revisado al alza sus previsiones sobre Indra después de incorporar los resultados de 2025 y la consolidación de Hispasat e Hisdesat. Proyecta un crecimiento del beneficio por acción del 15% para 2026 y del 26% para 2027, con un nuevo precio objetivo de 70 euros frente a los 53 anteriores, lo que implica un potencial de revalorización cercano al 15%.

El argumento es sólido: Europa está incrementando el gasto en defensa de forma estructural y Indra es la empresa mejor posicionada para capturar ese presupuesto en España, con una cartera de pedidos en el segmento defensivo superior a 11.000 millones de euros.

Mi análisis: El tirón tiene base real, no es ruido de mercado. Las guías de la compañía —más de 7.000 millones en ingresos y margen EBIT por encima del 10%— son ambiciosas pero creíbles dado el contexto geopolítico. El riesgo está en los múltiplos: Indra cotiza cerca de las 22,6 veces el beneficio previsto para 2026, lo que deja poco margen de error. Quien entre ahora lo hace con la historia ya en gran parte descontada en precio.

Acciona Energía — Recorte del dividendo del 93% y venta de activos para salvar el rating

Acciona Energía prevé ingresar unos 2.000 millones de euros en 2026 a través de desinversiones y ha anunciado una reducción drástica del dividendo para acelerar el desapalancamiento y mantener su calificación crediticia. El dividendo pasa de 0,44 euros por acción a 0,03 euros, un recorte del 93%.

El problema de fondo es que excluyendo las rotaciones de activos, la guía está por debajo de lo que el mercado descontaba. El negocio operativo recurrente, sin plusvalías de ventas, cayó más de un 11% en 2025.

Mi análisis: Esto no es una historia de crecimiento, es una historia de supervivencia financiera. La matriz estudia opciones que van desde la exclusión de bolsa hasta una fusión o la entrada de un socio. Esa incertidumbre estratégica, sumada a la reducción de capacidad instalada por las desinversiones, convierte al valor en una apuesta especulativa, no en una inversión estructural. El rebote del Ibex puede arrastrarla puntualmente, pero el problema de fondo no ha desaparecido.

Repsol — Primera corrección tras semanas al alza, con el crudo sin dirección y presión política

Repsol cayó más del 2% el miércoles mientras el precio del petróleo perdía el rumbo. El retroceso llega después de una racha alcista sustentada en la tensión en Oriente Medio: el lunes llegó a negociarse por encima de 20 euros con una subida cercana al 7%, respaldada por su percepción como activo refugio ante la volatilidad geopolítica.

Mi análisis: La corrección es técnicamente sana después de un rally tan vertical. Repsol tiene una exposición upstream muy ligada al precio del Brent, pero también negocios de refino y química donde los márgenes dependen más de la demanda que del crudo. Esa diversificación amortigua las caídas. Con una remuneración al accionista superior a 1 euro por acción entre dividendo y recompras, el valor sigue siendo atractivo en precio. Pero mientras el crudo no encuentre un rango estable, la volatilidad en la acción seguirá siendo elevada.

ACCIONES EUROPEAS PROTAGONISTAS

Zurich Insurance — 5.000 millones para comprar Beazley y el mercado digiere la cuenta

Zurich Insurance ha cerrado la adquisición de Beazley por 10.900 millones de dólares en efectivo, financiada con caja propia, nueva deuda y una ampliación de capital de 5.000 millones mediante colocación acelerada entre institucionales. El resultado es una aseguradora especializada con unos 15.000 millones de dólares en primas brutas suscritas.

Mi análisis: La lógica estratégica tiene sentido: Zurich se convierte en líder mundial en seguros especializados. Pero el precio lo pagan los accionistas actuales vía dilución inmediata y aumento del capital social desde 14,6 millones hasta 15,3 millones de francos suizos. En este tipo de operaciones, el valor suele corregir mientras el mercado recalcula el retorno de la inversión. El dato clave: Zurich promete que la operación será acretiva en beneficio por acción desde el primer año completo tras el cierre, previsto para la segunda mitad de 2026. Si lo cumple, la presión se disipa. Si hay retrasos regulatorios o de integración, el castigo se alarga.

Adidas — Ventas récord, pero los aranceles y el euro fuerte frenan el margen

El beneficio operativo de Adidas creció un 54% en 2025 hasta los 2.056 millones de euros. Sin embargo, la compañía advierte de un impacto negativo de unos 400 millones en 2026 derivado de los aranceles en EEUU y del efecto divisa desfavorable. El propio CEO reconoció que detrás del objetivo de beneficio de 2026 hay en realidad una mejora de 650 millones, pero aranceles y tipo de cambio restan 200 millones cada uno.

Mi análisis: El problema no es que Adidas venda menos. El problema es que el margen operativo del 10% —la meta que el mercado tenía incorporada en el precio— queda aplazada hasta 2028. Eso es lo que castiga la cotización: no un deterioro operativo, sino un retraso en la historia de recuperación de márgenes. Con cartera de producto fuerte y cuota creciendo en China y Europa, la tesis de largo plazo sigue en pie, pero 2026 será un año de digestión.

Schaeffler — El mercado castiga que la electrificación siga sin generar beneficios

Schaeffler guía para 2026 un margen EBIT de grupo entre el 3,5% y el 5,5%, mientras su división de E-Mobility seguirá en pérdidas con un margen de entre el -13% y el -15%. La cara positiva es real: el flujo de caja libre pasó de -694 millones en 2024 a +266 millones en 2025, superando las propias previsiones de la dirección.

Mi análisis: Schaeffler es un caso de transición dolorosa. La parte antigua del negocio —motor de combustión— genera caja y márgenes de doble dígito. El futuro —movilidad eléctrica— sigue quemando dinero. El mercado no perdona que la división estrella continúe en rojo, pero hay dos datos que el inversor paciente debe leer con atención: la cartera de pedidos en E-Mobility tiene una ratio book-to-bill de 1,8x, lo que apunta a visibilidad de ingresos futura, y el flujo de caja libre es hoy positivo. Hay recorrido si la dirección ejecuta, pero el riesgo de que la transición eléctrica sea más lenta de lo previsto está en el precio.

ACCIONES DE EEUU PROTAGONISTAS

Nvidia — Para la producción de chips para China y dirige su capacidad hacia la próxima generación

Nvidia ha detenido la fabricación de chips H200 destinados al mercado chino y reasigna esa capacidad en TSMC hacia su próxima arquitectura, Vera Rubin. El motivo no es técnico: es regulatorio. Pekín no ha autorizado las importaciones del H200 a pesar de que la administración Trump aprobó recientemente las exportaciones con un recargo del 25%. La demanda china era enorme —más de dos millones de unidades pedidas—, pero el embudo burocrático bloqueó el flujo antes de que empezase.

Mi análisis: El mercado leerá esto con ambigüedad. A corto plazo, es un freno a ingresos potenciales en uno de los mercados más grandes del mundo. A medio plazo, la decisión de Nvidia tiene más lógica de lo que parece: ceder capacidad de TSMC a Vera Rubin, que llega con un rendimiento muy superior y sin restricciones de exportación para el mercado occidental, es apostar por el margen y el siguiente ciclo de actualización. El riesgo real no es perder China ahora, sino que China acelere el desarrollo de sus propios chips mientras Nvidia espera. La acción puede sufrir presión a corto, pero la tesis estructural en IA sigue intacta.

Broadcom — Bate estimaciones, recompra 10.000 millones y pone fecha al billón en chips de IA

Broadcom publicó resultados del primer trimestre fiscal 2026 por encima del consenso y lanzó una guía que encendió el after-hours. Los ingresos en IA alcanzaron 8.400 millones de dólares, con un crecimiento del 106% interanual. La compañía proyecta superar los 100.000 millones en ingresos solo de chips de IA en 2027. El consejo aprobó además un programa de recompra de hasta 10.000 millones y mantuvo el dividendo trimestral en 0,65 dólares por acción.

Mi análisis: Broadcom ejecuta bien donde más importa: los chips a medida para hiperescalares como Google, Meta o Anthropic, que buscan alternativas propias frente a Nvidia. La compañía entró en 2026 con una cartera de pedidos de 162.000 millones, de los cuales 73.000 millones corresponden a chips de IA. Eso es visibilidad de ingresos, no promesas. La recompra de 10.000 millones sobre un flujo de caja libre de 8.000 millones al trimestre es una señal de confianza del equipo directivo en la valoración actual. AVGO es el otro ganador de la carrera de IA, menos expuesto a restricciones de exportación que Nvidia y con una base de clientes en crecimiento. El riesgo: que el guidance de 2027 se convierta en techo en lugar de suelo.

Moderna — Cierra su mayor frente legal y elimina el riesgo de royalties sobre su vacuna COVID

Moderna alcanzó un acuerdo de hasta 2.250 millones de dólares con Genevant Sciences y Arbutus Biopharma para resolver el litigio sobre la tecnología de nanopartículas lipídicas (LNP), el sistema de entrega que hace funcionar las vacunas de ARNm. Pagará 950 millones en julio de 2026, con otros 1.300 millones condicionados al resultado de una apelación. A cambio, Moderna queda libre de royalties futuros sobre esa tecnología.

Mi análisis: La subida de doble dígito en after-hours tiene sentido. El acuerdo elimina el peor escenario: royalties de doble dígito sobre unas ventas acumuladas de aproximadamente 48.000 millones de dólares. Pagar hasta 2.250 millones sobre esa base es barato. Más importante: despeja el camino para sus futuras vacunas combinadas COVID/gripe sin ese lastre encima. El problema es que Moderna mantiene otros frentes abiertos, incluyendo el litigio con Pfizer/BioNTech. Este acuerdo es un catalizador real que mejora la tesis, pero no transforma el negocio. La acción cotiza sobre expectativas de pipeline futuro, no sobre COVID. El alivio legal es necesario, pero no suficiente.

CRIPTOMONEDAS

Bitcoin — La regulación americana y el apetito por riesgo impulsan el rebote

Bitcoin protagoniza hoy uno de sus movimientos más limpios de las últimas semanas. Dos factores trabajan en paralelo: la relajación del miedo geopolítico y el avance de la CLARITY Act en Washington, una ley que repartiría la supervisión cripto entre la SEC y la CFTC y daría por fin un marco legal claro al sector. Trump presionó públicamente el miércoles a través de Truth Social acusando a los bancos de frenar la legislación, lo que devolvió el foco institucional sobre el activo.

Mi análisis: El rebote es real, pero la narrativa regulatoria tiene trampa. El mercado ya aplica el clásico "compra el rumor, vende la noticia": si la ley avanza, parte de la subida ya está descontada. El riesgo no es que la regulación llegue, sino que cuando llegue, el precio ya la haya recorrido. Para el inversor de medio plazo, BTC sigue siendo el activo de menor riesgo dentro del universo cripto. Para el de corto, la volatilidad alrededor de cada titular legislativo puede ser brutal en ambos sentidos.

Ethereum — Recupera los 2.000 dólares: ¿rebote propio o simple arrastre de Bitcoin?

Ethereum ha recuperado el nivel psicológico de los 2.000 dólares con una subida de doble dígito que llega más por arrastre de sentimiento que por un catalizador propio: mejora el tono macro, Bitcoin sube con fuerza y el flujo busca la segunda ficha grande del mercado cripto. Que ETH aguante ese nivel importa porque muchos gestores lo usan como referencia para calibrar el riesgo.

Mi análisis: La clave ahora no es si ETH sube, sino con qué. Hay que vigilar si el rebote se acompaña de entradas en productos institucionales y actividad en DeFi, o se queda en un simple seguimiento de BTC. Si es lo segundo, el movimiento es frágil. ETH necesita su propio motor, y hoy no lo tiene. Para el inversor, es el activo más interesante del espacio si la regulación americana despeja el camino institucional, pero también el que más ha decepcionado en los últimos doce meses.

Solana — Flujos en ETF y futuros la convierten en el acelerador del rebote

Solana no sube solo porque sube todo. Marca un movimiento diferencial apoyado en uno de los mayores flujos de entrada recientes en ETFs spot de SOL y en un repunte claro del interés abierto en futuros. Cuando el mercado abre el grifo del riesgo, SOL suele ser la primera en notarlo: actúa como beta amplificada de Bitcoin.

Mi análisis: El foco está en si estos flujos se consolidan varios días o fueron compras puntuales. Si las entradas en ETF se mantienen y el soporte reciente aguanta, SOL puede seguir comportándose mejor que otras altcoins. Si el interés abierto cae en seco y los flujos se detienen, el riesgo de toma de beneficios rápida es alto tras un rebote tan vertical. Pesa además un riesgo adicional propio: una demanda colectiva activa vincula a Solana Labs con prácticas de distribución de tokens en plataformas de lanzamiento, lo que añade ruido regulatorio independiente del contexto macro.

MATERIAS PRIMAS

Brent Crude — El Estrecho de Ormuz en el centro del mapa energético global

El Brent cerró la semana previa al conflicto en torno a 73 dólares y llegó a superar los 85 dólares en los primeros días de la crisis. El motivo es concreto: el tráfico de buques por el Estrecho de Ormuz, que canaliza alrededor del 20% del comercio mundial de crudo por vía marítima, se ha desplomado hasta casi cero tras los avisos del IRGC. Trump intervino prometiendo escoltas navales estadounidenses para los petroleros, lo que alivió algo la presión, pero la incertidumbre sigue siendo máxima.

Mi análisis: Mientras el estrecho permanezca cerrado de facto, el Brent tiene suelo firme. Si EEUU garantiza el tráfico y el conflicto no se extiende, el precio puede regresar al rango 70-80 dólares. Si la situación se prolonga semanas, Barclays apunta a un posible Brent en 100 dólares con escenarios más extremos por encima. Las petroleras integradas como Shell, BP o TotalEnergies se benefician del precio alto a corto plazo, pero el riesgo geopolítico también afecta a sus operaciones en la región. Compra táctica en energía si el conflicto se estabiliza; cautela si escala.

Gas natural — QatarEnergy declara fuerza mayor y el mercado recalcula el suministro global

QatarEnergy declaró fuerza mayor el miércoles, dos días después de que drones iraníes golpearan sus instalaciones en Ras Laffan y Mesaieed, obligando a detener la producción de LNG. El impacto es inmediato: Qatar representa en torno al 20% del suministro mundial de LNG, con una producción anual de cerca de 77 millones de toneladas. Lo que agrava la situación es estructural: a diferencia de Arabia Saudí o los Emiratos, que pueden exportar crudo por rutas alternativas, el LNG de Qatar solo puede salir por el Estrecho de Ormuz. La vuelta a plena capacidad tardará como mínimo un mes.

Mi análisis: Los precios del gas en Europa subieron un 52% tras los ataques, la mayor subida desde la invasión rusa de Ucrania en 2022. Las utilities europeas con contratos de LNG a largo plazo con Qatar están directamente expuestas. Las beneficiadas son las exportadoras de LNG estadounidenses y australianas, que ahora tienen poder de precio y demanda garantizada. Si inviertes en gas europeo, el riesgo inflacionista vuelve a ser real. Posiciones largas en GNL americano —Cheniere, por ejemplo— tienen argumento sólido en este entorno.

Oro — Refugio con dos frenos: el dólar y la Fed

El oro ya acumulaba una revalorización del 22% en lo que va de año antes del inicio del conflicto. Tras los ataques del 28 de febrero, el precio superó los 5.300 dólares por onza en cuestión de horas. La lógica es la de siempre: cuando la incertidumbre se dispara, el dinero busca activos que no dependan de ningún emisor.

Pero hay dos frenos reales. El dólar se ha fortalecido y los rendimientos de los bonos han subido, porque los mercados descuentan que la Fed podría pausar los recortes de tipos si la inflación energética se instala. Un dólar fuerte encarece el oro para compradores en otras divisas y reduce su atractivo relativo. El miércoles el oro rebotó cuando el dólar aflojó, lo que ilustra exactamente esa dependencia inversa.

Mi análisis: J.P. Morgan mantiene su objetivo en 6.300 dólares para finales de 2026 argumentando que los riesgos geopolíticos no van a desaparecer. Comparto la dirección, pero el camino no es recto. Si la Fed señala tipos altos más tiempo, el oro puede corregir entre un 5% y un 8% incluso con el conflicto activo. Sigue siendo el activo de cobertura más claro en este entorno, pero sin apalancamiento: la volatilidad en ambas direcciones está garantizada.

DIVISAS

EUR/USD — El dólar recupera el liderazgo y el euro paga la factura energética

La eurozona es un importador neto de energía, y cada subida del petróleo o el gas golpea directamente su competitividad industrial. Eso es lo que ocurre ahora: el conflicto en Oriente Medio ha disparado los precios energéticos y ha dado al dólar dos razones para subir: flujos refugio y menor probabilidad de recortes de tipos en la Fed. Los operadores han retrasado las expectativas del primer recorte de la Fed de julio a septiembre.

Mi análisis: El EUR/USD está atrapado en una trampa estructural. Mientras Europa importe energía cara y la Fed posponga recortes, el diferencial de tipos penaliza al euro. El soporte clave está en la zona 1,1700-1,1720; perderlo abre camino hacia 1,1580-1,1600. El sesgo es bajista a corto plazo salvo desescalada clara en Oriente Medio. Sin esa señal, los rebotes son oportunidades de venta, no de compra.

USD/JPY — El yen atrapado entre la energía cara y el riesgo de intervención

El yen tiene un problema de identidad en este entorno: es divisa refugio en teoría, pero Japón es un importador masivo de energía, lo que debilita su economía cuando el petróleo sube. La ministra de Finanzas japonesa ha advertido que las autoridades vigilan los mercados con máxima atención y están listas para actuar ante movimientos bruscos, con el par cotizando por encima de 157.

Mi análisis: El rango 157-160 es zona de máxima tensión. HSBC sitúa el riesgo real de intervención entre 158 y 162, y advierte que cualquier intervención solo gana tiempo si el Banco de Japón no endurece la política monetaria de forma proactiva. Operar USD/JPY al alza en este rango es apostar contra un banco central con historial de actuar. El carry trade sigue siendo rentable, pero el riesgo de corrección brusca e instantánea es real.

EUR/CHF — El SNB pone suelo verbal al par, pero la presión de fondo no cede

El franco ha escalado como activo refugio ante el conflicto en Oriente Medio, lo que ha puesto al SNB en modo alerta. Con el tipo del SNB en el 0,00% y la inflación muy contenida, el banco central tiene más incentivos para intervenir comprando divisas que para volver a tipos negativos. El EUR/CHF ha caído ya por debajo de 0,9124, mínimos no vistos frente al euro en más de una década.

Mi análisis: El mensaje del SNB es claro: no van a permitir que el franco se aprecie sin límite. Eso pone un techo implícito a la caída del par en el corto plazo, porque el mercado sabe que hay un comprador dispuesto. Pero ese suelo es verbal, no estructural. Si el conflicto se intensifica, los flujos refugio pueden más que cualquier advertencia. El par cotiza en zona de mínimos históricos y la asimetría del riesgo empieza a favorecer un rebote, no una caída adicional.

Ventajas de invertir en opciones barrera

Invertir en opciones barrera sobre índices, divisas, materias primas o acciones ofrece varias ventajas frente a la compra directa de futuros u otros derivados tradicionales. Primero, permiten operar con una exposición reducida gracias al apalancamiento, sin necesidad de inmovilizar grandes cantidades de capital. Segundo, el riesgo está controlado de antemano: el inversor conoce el nivel de barrera que, si se alcanza, cierra automáticamente la posición. Además, con las barreras de IG no se pagan comisiones de compra o venta, a diferencia de las acciones al contado o los futuros, lo que reduce los costes de operativa. Frente a otros derivados, las barreras ofrecen mayor transparencia en el riesgo y la inversión inicial. Son un producto flexible y eficiente para gestionar posiciones.

¿Cómo empezar a operar?

Para comenzar a operar es muy importante elegir un bróker seguro y confiable. Los brókers en línea permiten invertir sin necesidad de un intermediario físico y proporcionan inmediatez y comodidad al realizar las inversiones desde el móvil o el ordenador.

Tener una cuenta con un bróker online implica que puedes operar en una gran variedad de mercados. Trading u operar significa hacer predicciones sobre los precios de un activo sin ser dueño de este.

Para comenzar a operar puedes seguir los siguientes pasos:

  1. Abre una cuenta de trading o inicia sesión en tu cuenta de Barrera.
  2. Haz un ingreso y participa en la promoción actual (infórmate con tu gestor de cuenta).
  3. Selecciona el activo subyacente de tu preferencia.
  4. Selecciona “largo” o “corto” en función de tu hipótesis direccional.
  5. Determina tu nivel de knock-out para gestionar tu riesgo.
  6. Cambia el tipo de orden y ajusta la cantidad si es necesario.
  7. Abre, supervisa y cierra tu posición.

 

Important to know

Las opciones son instrumentos financieros complejos. El trading de estos instrumentos financieros está asociado a un riesgo elevado.

 

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