Los CFD son instrumentos complejos y están asociados a un riesgo elevado de perder dinero rápidamente debido al apalancamiento. El 73% de las cuentas de inversores minoristas pierden dinero en la comercialización con CFD con este proveedor. Debe considerar si comprende el funcionamiento de los CFD y si puede permitirse asumir un riesgo elevado de perder su dinero. Las opciones y los turbo warrants son instrumentos financieros complejos y su capital está en riesgo. Puede sufrir pérdidas rápidamente. Los CFD son instrumentos complejos y están asociados a un riesgo elevado de perder dinero rápidamente debido al apalancamiento. El 73% de las cuentas de inversores minoristas pierden dinero en la comercialización con CFD con este proveedor. Debe considerar si comprende el funcionamiento de los CFD y si puede permitirse asumir un riesgo elevado de perder su dinero.

Coronavirus: ¿qué impacto tiene sobre el mercado bursátil?

En 2020, el coronavirus está provocando el pánico mundial, con miles de personas infectadas, el cierre de negocios y caídas en las acciones. Vea algunas estadísticas relacionadas con el COVID-19 y su efecto en el mercado bursátil.

Tal vez el ejemplo más evidente de todo el revuelo que ha supuesto para los mercados financieros la llevada de esta pandemia lo tenemos en el petróleo crudo. La materia prima más comerciada del mundo comenzó el año atravesando una situación complicada, muy presionada por la falta de entendimiento existente entre las potencias productoras para tratar de poner coto a una situación de sobreoferta que ha inundado el mercado durante los últimos años. Lo que en febrero eran conversaciones para dar continuidad a los recortes conjuntos de producción se convirtió en una guerra de precios en marzo que deprimió aún más los precios, y abonó el terreno para que la llegada del COVID-19 supusiese un auténtico golpe de gracia.

Las medidas de confinamiento decretadas para hacer frente a la crisis sanitaria se tradujeron en un auténtico desplome de las perspectivas de demanda y la llegada de los vencimientos de los contratos de futuros de mayo puso de manifiesto una realidad muy difícil de asimilar: nadie quería hacerse cargo de la recepción del petróleo comprometido en los contratos y como consecuencia los futuros comenzaron a marcar precios negativos.

Cómo está afectando el COVID-19 a la bolsa española

En los mercados bursátiles, la historia no ha sido tan dramática, pero sí que ha provocado episodios de ventas masivas sin precedentes. En el caso concreto del Ibex 35 español, desde su constitución en 1992 solo en otra ocasión había perdido 4.000 puntos en solo 4 semanas y fue durante los momentos más difíciles de la última gran crisis financiera.

Solamente entre las jornadas que van del 3 y al 16 de este fatídico Marzo Negro de 2020, el selectivo de referencia de la Bolsa de Madrid registró una caída de más de 3.000 puntos, desde los 8.960 hasta los 5,814 enteros, un nivel que no visitaba desde el mes de marzo de 2003.

La última vez que el Ibex 35 cedió 4.000 puntos tardó en hacerlo casi diez meses, entre el 10 de marzo de 2015 y el 11 de febrero de 2016, con un retroceso que le llevó desde los 11.779 puntos, hasta los 7.746 enteros. También le costó más de 4.000 puntos al selectivo español la crisis gran crisis de la eurozona del año 2012, en la que se llegó a temer incluso por la continuidad del euro.

En aquella ocasión, el selectivo perdió más de 6.000 puntos en dos años y medio, aunque lo hizo de forma mucho más escalonada. Entre el 5 de enero y el 8 de junio de 2010, el Ibex35 se dejó los primeros 3.600 puntos, con un retroceso desde los 12.240, hasta los 8.563 puntos, en dos correcciones sucesivas. En esos momentos, el índice disfrutó de un año de tregua, en el que consiguió recuperar por momentos el nivel de los 11.000 puntos, pero en julio de 2011 volvieron las correcciones, con una caída desde los 10.200 a los 7.775 enteros. La caída más prolongada se registraría entre los 8.625 puntos el 21 de marzo, hasta los 5.994 el 1 de junio de 2012.

Sin embargo, el episodio más parecido al actual en la historia del Ibex lo encontraríamos en 2008. A lo largo de aquel fatídico año, el selectivo se dejó más de la mitad de su cotización, con un desplome desde su máximo histórico en los 15.999 puntos, marcados el 9 de noviembre del año anterior, hasta los 6.702 puntos del 9 de marzo de 2009 tras la quiebra de Lehman Brothers. En total, más de 9.000 puntos en tan solo 16 meses, 4.000 de los cuales se perdieron desde el 7 y el 27 de octubre.

Interpretar la posible tasa de recuperación del S&P 500

Predecir la tasa de recuperación del S&P 500 que sucederá a la crisis del coronavirus puede ser complejo, ya que se deben tener en cuenta diversas variables. Sin embargo, podemos observar los eventos históricos e identificar las probabilidades estadísticas de que este índice experimente un rebote dentro de una cantidad concreta de días.

En primer lugar, ¿existe una correlación entre la velocidad a la que tuvieron lugar las ventas en el mercado en el pasado y a la posterior tasa de recuperación? La respuesta corta es no, ya que los mercados, normalmente, siguen bajando tras el 20% inicial de las ventas. Sin embargo, tendría sentido observar los movimientos por porcentaje para comprender de qué modo pueden recuperarse las pérdidas.

Empezamos observando las 9 ocasiones en las que el S&P 500 cayó más de un 20%:

Fecha Días que transcurrieron entre los máximos del mercado y la caída del 20% Días que hicieron falta para volver a los máximos del mercado Pérdida máxima
1957 444 339 21%
1962 232 394 28%
1966 236 212 22%
1970 416 774 36%
1973 320 2423 48%
1982 451 253 27%
1987 55 645 34%
2001 353 2269 49%
2008 294 1702 57%

A continuación, representamos los puntos en una gráfica y dibujamos una línea de tendencia.

Por lo tanto, si asumimos que el 33,9% de las ventas que se han dado en el S&P 500 a causa del COVID-19 es la pérdida máxima, podemos utilizar el siguiente gráfico para ver que, hasta observar una recuperación, podrían transcurrir unos 693 días (±48 días).

Tenga en cuenta que esta cifra se corresponde con la probabilidad estadística de una recuperación en base a los eventos que han tenido lugar en el pasado. Actualmente, existe un consenso sobre que la pandemia llegará a su fin solo cuando la población mundial alcance la inmunidad colectiva. Los datos que apunten a un incremento de la tasa de infección sin que exista un aumento importante de casos críticos o de la tasa de mortalidad podrían indicar una recuperación del mercado.

Perspectivas sobre el coronavirus

Los bancos centrales mundiales han estado implementando una serie de paquetes de incentivación en un intento de reducir el impacto de la pandemia sobre la economía. Si los bancos lo consiguen, podría haber un cambio en los mercados bursátiles, incluso aunque el COVID-19 siguiera propagándose.

Es curioso que la mayoría de los cracs previos se vieron precedidos por un aumento importante en la rentabilidad de los bonos. Además, a medida que esta disminuía, también lo hacían los mercados bursátiles y, en el momento en el que comenzaban a recuperarse, el mercado se corregía. Recientemente, la rentabilidad de los bonos de Reino Unido, los estadounidenses y los europeos han registrado mínimos al mismo tiempo que los mercados bursátiles mundiales se resentían a causa del miedo a que el COVID-19 siguiese propagándose. Esto ha llevado a que la demanda de activos refugio se incrementase todavía más.

¿Qué podría ocurrir si la situación empeora?

Si no existe ningún cambio y no se encuentra una vacuna o una cura para el COVID-19, los mercados pueden seguir bajando a pesar de los esfuerzos de incentivación de los bancos centrales. Durante el desplome bursátil de 2008, los gobiernos no consiguieron adoptar ninguna medida de control efectiva, por lo que el S&P 500 cayó un 26,2% más, después incluso de que se implementasen algunas de ellas.

¿Qué podría ocurrir si la situación mejora?

Si se descubre una cura para el coronavirus, es posible que se vean mejoras en los mercados a medida que la actividad económica vuelva a reanudarse de manera normal. Si el S&P no baja más de lo que lo ha hecho hasta ahora, el mercado podría tardar entre 491 y 2.458 días en recuperarse.2

El coronavirus y el desempleo

Estados Unidos sufrió una de sus peores crisis de desempleo en la historia con el brote del COVID-19. En marzo de 2020, la tasa de paro superaba los 6,6 millones de personas (230.000 más en comparación con el mismo periodo en 2019) 5, a causa de los millones de personas que perdieron sus empleos en el sector minorista, turístico y de la restauración.

La tasa de desempleo de Reino Unido aumentó del 3,9% al 5,2%, destruyendo años de mejoras en este sentido.5 Del mismo modo, Europa informó de que se habían perdido más de un millón de trabajos en solo dos semanas.6

Los activos más afectados por brote del coronavirus: ¿con qué puedo operar?

  • Acciones: La mayoría de los precios de las acciones han caído a causa de la disminución de la demanda en la mayoría de productos y servicios. Esto ha propiciado múltiples oportunidades para las inversores en corto, que se benefician del desplome de estas acciones. De manera general, entre febrero y marzo de 2020 se ha apreciado una caída en el trading de acciones. Tanto es así, que el coronavirus ha desatado por primera vez en mucho tiempo una oleada de prohibición de operaciones en corto por parte de muchos reguladores, entre los que se incluye la CNMV española.
  • Índices: Todos los índices populares se han visto muy afectados por este brote e, incluso, algunos han experimentado caídas récord. Es probable que sigamos viendo una elevada volatilidad, a medida que las consecuencias económicas de esta pandemia mundial se desarrollan. Los índices experimentaron una gran oleada de actividad operativa el mes en el que el COVID-19 empezó a afectar a los mercados. En este sentido, conviene prestar especial atención a índices como el VIX (de volatilidad), que cobra una gran relevancia en la coyuntura actual debido a su naturaleza y composición.
  • Materias primas: El precio del oro se ha vuelto volátil a medida que los mercados anticipaban una inflación menor durante los próximos meses. En cuanto al crudo, el COVID-19 y la guerra de precios hicieron que la oferta y la demanda no estuviesen sincronizadas, lo que ha llevado a la volatilidad en el precio del mismo. La actividad operativa en materias primas llegó casi a duplicarse entre febrero y marzo de 2020.
  • Forex: Las divisas se han visto afectadas por la falta de turismo y consumo, consecuencia de diversos confinamientos. De hecho, la libra esterlina ha alcanzado su nivel más bajo desde 1985. El dólar americano se mantiene estable por su carácter de divisa refugio, la cual ha visto cómo los inversores seguían operando con ella durante esta temporada.

Lo que se ha aprendido de las caídas bursátiles previas

Si la historia es nuestra guía, queda claro que los mercados bajistas no se invierten durante la noche. Sin embargo, el crash bursátil del coronavirus no se parece a ningún otro crac que hayamos visto hasta ahora, teniendo en cuenta que sus causas no han sido ni el estallido de una burbuja ni una crisis de deuda. En otras palabras, la caída de un mercado puede darse en el momento menos esperado.

Además, cualquier crac de esta magnitud tiene un efecto dominó. No se puede reanudar la actividad económica habitual, las ganancias de las empresas se ven afectadas, el mercado inmobiliario se resiente, y los viajes y el turismo se detienen.

Cómo invertir en empresas afectadas por el COVID-19

Puede operar en mercados alcistas o bajistas por la crisis del coronavirus. Con IG, puede especular sobre el precio de los activos con derivados como los CFD, las barrera y opciones, o los turbos24.

Notas

1Antes de que se crease el S&P 500 en 1957, Standard and Poor's publicó un índice bursátil compuesto por 90 valores que se registraba de manera diaria, y que es el utilizado en el crac del 29 en este conjunto de datos.
2A fecha 23 de marzo de 2020, con los datos del cierre de mercado del S&P 500, sin incluir los máximos y mínimos intradía.
3Datos basados en el ritmo medio de recuperación del mercado durante las recesiones técnicas previas.
4El porcentaje necesario para justificar una recesión técnica.
5Macrotrends, 2020
5Financial Times, 2020
6Euronews, 2020

Esta información ha sido preparada por Europe GmbH e IG Markets Ltd (ambos, IG). Además del aviso legal que se presenta a continuación, el material de esta página no contiene un registro de nuestros precios de trading, ni una oferta de, ni una solicitud para una transacción en ningún instrumento financiero. IG no se hará responsable en ningún caso del uso que se pudiera hacer de estos comentarios o de las consecuencias que se puedan derivar. No se hace ninguna representación o se da garantía en lo relativo a la exactitud o la exhaustividad de dichas informaciones, por lo que toda persona que decida utilizarlo lo hará bajo su propia responsabilidad. Cualquier estudio que se proporcione no tiene en cuenta objetivos específicos, la situación financiera ni las necesidades de un sujeto concreto que haya podido recibirlo. No se ha preparado de conformidad con las disposiciones legales diseñadas para promover la independencia de los informes de inversión y como tal es considerada como una comunicación de marketing. Aunque no estamos específicamente constreñidos de operar con anticipación a nuestras recomendaciones, no buscamos sacar provecho de ellas antes de proporcionarlas a nuestros clientes. Consulte el aviso legal de análisis no independientes completo y nuestras recomendaciones de investigación no independientes.

Descubre cómo operar en los mercados

Explora la gama de mercados en los que puedes operar y cómo funcionan con el curso gratuito "Introducción a los mercados financieros" de Academia IG.

También puede interesarte...

Obtén más información sobre los gastos en los que puedes incurrir al operar con nuestra transparente estructura de tasas.

Descubre por qué son tantos los clientes que nos escogen y qué nos convierte en el proveedor líder a nivel mundial de CFD.

Estate al corriente de los acontecimientos que mueven el mercado con nuestro calendario económico personalizable.