WALL STREET
Inflación, resultados empresariales y bancos centrales toman el relevo
Después de varios días dominados por las noticias procedentes de Oriente Próximo, los mercados financieros comienzan a centrar su atención en otros factores que pueden marcar el comportamiento de las bolsas durante las próximas semanas. La evolución del conflicto sigue siendo un elemento de riesgo, pero los inversores vuelven a poner el foco en la inflación, las decisiones de los bancos centrales y el arranque de la temporada de resultados empresariales.
La primera referencia clave son las expectativas sobre los tipos de interés en Estados Unidos. Las actas de la última reunión de la Reserva Federal confirmaron que los responsables de política monetaria mantienen una actitud prudente y continúan vigilando el comportamiento de los precios. Aunque existe consenso en que la economía mantiene un ritmo sólido, también persisten dudas sobre si las presiones inflacionistas terminarán moderándose con la rapidez suficiente como para permitir una relajación de la política monetaria.
Este escenario mantiene muy sensibles a los mercados de renta fija. Cualquier dato que modifique las expectativas sobre futuras decisiones de la Fed puede provocar movimientos importantes en la rentabilidad de los bonos del Tesoro y, por extensión, en las valoraciones de las acciones, especialmente en los valores tecnológicos, que suelen reaccionar con mayor intensidad a los cambios en los tipos de interés.
El segundo gran foco será la publicación de los datos de inflación correspondientes a junio en Estados Unidos. Los inversores intentarán comprobar si el reciente incremento del precio de la energía derivado de las tensiones geopolíticas ha comenzado a trasladarse a la inflación general. Una lectura superior a la prevista reforzaría la idea de que la Reserva Federal deberá mantener una política monetaria restrictiva durante más tiempo. Por el contrario, un dato moderado aliviaría la presión sobre los mercados y favorecería los activos de riesgo.
La temporada de resultados empresariales constituye el tercer elemento decisivo. Durante los próximos días comenzarán a publicar sus cuentas algunas de las principales entidades financieras estadounidenses, lo que ofrecerá una primera fotografía del estado de la economía. Los analistas seguirán con especial atención la evolución de los márgenes de interés, la calidad del crédito y las previsiones que las compañías realicen para el segundo semestre del año.
Más allá de la banca, el mercado continuará evaluando si las grandes compañías tecnológicas mantienen el fuerte crecimiento de beneficios que ha impulsado las bolsas durante los últimos trimestres. Las elevadas valoraciones actuales dejan poco margen para decepciones, por lo que cualquier revisión negativa de previsiones podría aumentar la volatilidad.
El petróleo tampoco desaparece del radar. Aunque el mercado ha reducido parte de la prima de riesgo incorporada durante los momentos de mayor tensión en Oriente Próximo, la situación sigue siendo frágil. Cualquier incidente que afecte al suministro energético o al transporte marítimo podría provocar un nuevo repunte del crudo y reactivar las preocupaciones sobre la inflación mundial.
El mercado de divisas también merece atención. La evolución del dólar continúa dependiendo tanto de las expectativas sobre los tipos de interés estadounidenses como de la búsqueda de activos refugio. Al mismo tiempo, la debilidad del yen mantiene la atención sobre una posible intervención de las autoridades japonesas si la depreciación de su moneda continúa intensificándose.
En conjunto, el sentimiento inversor ha pasado de reaccionar casi exclusivamente a los titulares geopolíticos a valorar nuevamente los fundamentales económicos. Sin embargo, eso no significa que el riesgo haya desaparecido. La combinación de inflación, política monetaria, beneficios empresariales y acontecimientos internacionales seguirá determinando la dirección de los mercados durante las próximas semanas. En un entorno donde cualquier noticia puede modificar rápidamente las expectativas, la volatilidad continúa siendo uno de los principales factores que los inversores deben tener en cuenta.
Invertir en derivados financieros ofrece grandes oportunidades de diversificación y rendimientos, pero para ello es muy importante elegir un bróker seguro y confiable. Los brokers en línea permiten invertir con confianza y proporcionan inmediatez y comodidad al realizar las inversiones desde el móvil o el ordenador.
Tener una cuenta con un bróker online implica que puedes operar en una gran variedad de mercados. Trading u operar significa hacer predicciones sobre los precios de un activo sin ser dueño de este.
Para operar con índices, divisas, materias primas, acciones, etc puedes seguir los siguientes pasos:
Esta información ha sido elaborada por IG, nombre comercial de IG Markets Limited. Además del aviso legal que se presenta a continuación, el material de esta página no contiene un registro de nuestros precios de trading, ni una oferta de, ni una solicitud para una transacción en ningún instrumento financiero. IG no se hará responsable en ningún caso del uso que se pudiera hacer de estos comentarios o de las consecuencias que se puedan derivar. No se otorga ninguna representación ni garantía respecto a la exactitud o la exhaustividad de esta información, por lo que toda persona que decida utilizarla lo hará bajo su propia responsabilidad. Cualquier estudio que se proporcione no tiene en cuenta objetivos específicos, la situación financiera ni las necesidades de un sujeto concreto que haya podido recibirlo. No se ha preparado de conformidad con las disposiciones legales diseñadas para promover la independencia de los informes de inversión y, como tal, es considerada como una comunicación de marketing. Aunque no estamos específicamente obligados a operar con anticipación a nuestras recomendaciones, no buscamos sacar provecho de ellas antes de proporcionarlas a nuestros clientes.